De José Saramago; La Caverna:
Verdaderamente son pocos los que saben de la existencia de un pequeño cerebro en cada uno de los dedos de la mano, en algún lugar entre falange, falangina y falangeta. Ese otro órgano al que llamamos cerebro, ese con el que venimos al mundo, ese que transportamos dentro del cráneo y que nos transporta a nosotros para que lo transportemos a él, nunca ha conseguido producir algo que no sean intenciones vagas, generales, difusas y, sobre todo, poco variadas acerca de lo que las manos y los dedos deberán hacer. Por ejemplo, si al cerebro de la cabeza se le ocurre la idea de una pintura o música, o escultura, o literatura, o muñeco de barro, lo que hace él es manifestar el deseo y después se queda a la espera, a ver lo que sucede. Sólo porque despacha una orden a las manos y a los dedos cree, o finge creer, que eso era todo cuanto se necesitaba para que el trabajo, tras unas cuantas operaciones ejecutadas con las extremidades de los brazos, apareciese hecho. Nunca ha tenido la curiosidad de preguntarse por qué razón el resultado final de esa manipulación, siempre compleja hasta en sus más simples expresiones, se asemeja tan poco a lo que había imaginado antes de dar instrucciones a las manos. Nótese que, cuando nacemos, los dedos todavía no tienen cerebros, se van formando poco a poco con el paso del tiempo y el auxilio de lo que los ojos ven. El auxilio de los ojos es importante, tanto como el auxilio de lo que es visto por ellos. Por eso lo que los dedos siempre han hecho mejor es precisamente revelar lo oculto. Lo que en el cerebro pueda ser percibido como conocimiento infuso, mágico o sobrenatural, signifique lo que signifique sobrenatural, mágico e infuso, son los dedos y sus pequeños cerebros quienes lo enseñan. Para que el cerebro de la cabeza supiese lo que era la piedra, fue necesario que los dedos la tocaran, sintiesen su aspereza, el peso y la densidad, fue necesario que se hiriesen en ella. Sólo mucho tiempo después el cerebro comprendió que de aquél pedazo de roca se podría hacer una cosa a la que se llamaría puñal y una cosa a la que llamaría ídolo. El cerebro de la cabeza anduvo toda la vida retrasado con relación a las manos, e incluso en estos tiempos, cuando parece que se ha adelantado, todavía son los dedos quienes tienen que explicar las investigaciones del tacto, el estremecimiento de la epidermis al tocar el barro, la dilaceración aguda del cincel, la mordedura del ácido en la chapa, la vibración sutil de una hoja de papel extendida, la orografía de las texturas, el entramado de las fibras, el abecedario en relieve del mundo. […] Lo que este barro esconde y muestra es el tránsito del ser en el tiempo y su paso por los espacios, las señales de los dedos, los arañazos de las uñas, las cenizas y los tizones de las hogueras apagadas, los huesos propios y ajenos, los caminos que eternamente se bifurcan y se van distanciando y perdiendo unos de los otros. Este grano que aflora a la superficie es una memoria, esta depresión, la marca que quedó de un cuerpo tumbado. El cerebro preguntó y pidió, la mano respondió e hizo.
domingo 8 de noviembre de 2009
viernes 6 de noviembre de 2009
jueves 5 de noviembre de 2009
Microrrelatos: Y AHORA UN POCO DE PUBLICIDAD
Pst, pst. ¡Eh tú! ¡Sí, tú!; compra mi producto. Imbécil.
martes 3 de noviembre de 2009
Microrrelatos: EL AVENTURERO
El aventurero vivía en una apacible aldea, pero un día decidió dejarlo todo atrás y cambiar de vida. Salir a la aventura. Nunca se le volvió a ver.
Los que le habían conocido sintieron siempre una gran curiosidad por saber cómo le había ido, pero puestos a elegir, decidieron quedarse quietos donde estaban agarrados a lo que tenían. Por si acaso.
Los que le habían conocido sintieron siempre una gran curiosidad por saber cómo le había ido, pero puestos a elegir, decidieron quedarse quietos donde estaban agarrados a lo que tenían. Por si acaso.
sábado 24 de octubre de 2009
La mejor escena del cine español
- ¡¡¡FRENA FRENA!!!
- ¡No puedo!
- Suelta el...
-AAAAAAAAAAHHHHH !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Me meo... xD
Pertenece a esa aberración de película que es SupersonicMan, peli que sólo es apta para verse si uno está con colegas y ganas de reirse de cutrez tras cutrez, y aún así, se soporta malamente xD
martes 20 de octubre de 2009
La Llamada de Cthulhu; nueva edición.
Anunciado estaba desde hace casi un año, pero parece que ahora sí queda, definitivamente, poco para que vea la luz. (¿Un par de meses a contar desde ahora?)
Hablo de la nueva súper-mega-chachi edición del juego de rol "La Llamada de Cthulhu", considerado como uno de los mejores juegos de rol de la historia (por gente que sabe mucho más que mi menda de estos temas).
El juego, creado por Sandy Petersen, se centra en la resolución de misterios relacionados con los Mitos de Cthulhu inventados por H.P. Lovecraft. A diferencia de otros juegos de rol, en este la gracia se centra en la atmósfera y la historia, obtener pistas y evitar perder la cordura o morir de maneras generalmente muy desagradables. Pocas tiradas de dados, que además son muy intuitivas y fáciles de resolver gracias a su sistema de porcentajes, y mucha imaginación hacen de este juego una aventura ideal para toda la familia.

Así que el mundo del rol está de enhorabuena. Por mi parte, este es el único juego de rol que (al menos hasta la fecha) realmente me llama la atención; y en cuanto salga esta edición, que parece que va a ser la polla con cebolla, el no va más oiga, me iré a comprarla cagando virutas. Pues qué bien, mira.
Gente interesada puede interesarse más aquí.
Por lo demás, sólo resta decir:
Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu R´lyeh wgah´nagl fhtagn
Hablo de la nueva súper-mega-chachi edición del juego de rol "La Llamada de Cthulhu", considerado como uno de los mejores juegos de rol de la historia (por gente que sabe mucho más que mi menda de estos temas).
El juego, creado por Sandy Petersen, se centra en la resolución de misterios relacionados con los Mitos de Cthulhu inventados por H.P. Lovecraft. A diferencia de otros juegos de rol, en este la gracia se centra en la atmósfera y la historia, obtener pistas y evitar perder la cordura o morir de maneras generalmente muy desagradables. Pocas tiradas de dados, que además son muy intuitivas y fáciles de resolver gracias a su sistema de porcentajes, y mucha imaginación hacen de este juego una aventura ideal para toda la familia.

Así que el mundo del rol está de enhorabuena. Por mi parte, este es el único juego de rol que (al menos hasta la fecha) realmente me llama la atención; y en cuanto salga esta edición, que parece que va a ser la polla con cebolla, el no va más oiga, me iré a comprarla cagando virutas. Pues qué bien, mira.
Gente interesada puede interesarse más aquí.
Por lo demás, sólo resta decir:
Ph´nglui mglw´nafh Cthulhu R´lyeh wgah´nagl fhtagn
martes 13 de octubre de 2009
domingo 11 de octubre de 2009
The Hobbies
Dedico esta entrada al grupo que tuve el grandísimo placer de ir a ver ayer al local Segundo Jazz.
Los Hobbies son un grupo liderado por José Mª Guzmán que tocan música de los años 60, 70 80. (Eagles, Beattles, etc..., aparte de temas del propio Guzmán, como el genial "Linda Prima" ) Dan un trato exquisito a las voces y tienen un sonido excelente, además de un grandísimo nivel.
Un genial descubrimiento de un grupo muy, muy grande. Es una lástima que haya gente tan genial que triunfe tan poco en el mundo de la música, con la cantidad de músicos que se te pegan a la suela del zapato como hay por ahí sueltos gracias a la tele y otras hierbas...
Aquí hay un nuevo fan de estos genios.
Los Hobbies son un grupo liderado por José Mª Guzmán que tocan música de los años 60, 70 80. (Eagles, Beattles, etc..., aparte de temas del propio Guzmán, como el genial "Linda Prima" ) Dan un trato exquisito a las voces y tienen un sonido excelente, además de un grandísimo nivel.
Un genial descubrimiento de un grupo muy, muy grande. Es una lástima que haya gente tan genial que triunfe tan poco en el mundo de la música, con la cantidad de músicos que se te pegan a la suela del zapato como hay por ahí sueltos gracias a la tele y otras hierbas...
Aquí hay un nuevo fan de estos genios.
viernes 25 de septiembre de 2009
Cita
De ¡Tierra, tierra!, de Sándor Márai:
"El ser humano no solamente actúa, habla, piensa y sueña a lo largo de toda su vida, sino que también calla: durante toda nuestra vida callamos sobre quienes somos, sobre ese ser que sólo nosotros conocemos y que no podemos revelar a nadie. Sin embargo, sabemos que el ser sobre quien callamos representa la verdad: ese ser somos nosotros mismos, y callamos sobre nosotros mismos.
Pero ¿por qué callamos tan ansiosos y tan rígidos? Malraux escribe en uno de sus libros [...] que el ser humano se muestra propenso a pensar, durante toda su vida, que guarda en su interior algún "gran secreto". Sin embargo, esta es una gran equivocación; el ser humano no es "el Polo Norte, lo Secreto, lo Extraño", como afirmaba Ady lamentándose, sino un puñado sucio o un montón miserable de secretos insignificantes. El ser humano intenta, durante toda su vida, salvaguardar y mantener en su interior esos secretos insignificantes con un sentimiento de devoción fervorosa, crispada y demente, sin que ello tenga sentido alguno, puesto que acabará por descubrirse - en el momento de la muerte o incluso antes - que no había ningún gran secreto. Tan sólo teníamos unos secretos insignificantes, unos residuos que habríamos podido mostrar a los demás y que no valía la pena esconder."
"El ser humano no solamente actúa, habla, piensa y sueña a lo largo de toda su vida, sino que también calla: durante toda nuestra vida callamos sobre quienes somos, sobre ese ser que sólo nosotros conocemos y que no podemos revelar a nadie. Sin embargo, sabemos que el ser sobre quien callamos representa la verdad: ese ser somos nosotros mismos, y callamos sobre nosotros mismos.
Pero ¿por qué callamos tan ansiosos y tan rígidos? Malraux escribe en uno de sus libros [...] que el ser humano se muestra propenso a pensar, durante toda su vida, que guarda en su interior algún "gran secreto". Sin embargo, esta es una gran equivocación; el ser humano no es "el Polo Norte, lo Secreto, lo Extraño", como afirmaba Ady lamentándose, sino un puñado sucio o un montón miserable de secretos insignificantes. El ser humano intenta, durante toda su vida, salvaguardar y mantener en su interior esos secretos insignificantes con un sentimiento de devoción fervorosa, crispada y demente, sin que ello tenga sentido alguno, puesto que acabará por descubrirse - en el momento de la muerte o incluso antes - que no había ningún gran secreto. Tan sólo teníamos unos secretos insignificantes, unos residuos que habríamos podido mostrar a los demás y que no valía la pena esconder."
viernes 18 de septiembre de 2009
Reseña de libros: verano 2009
Bueno, pues entre estudio y estudio y tiro por que me toca en época estival, estos son los libros que me ha dado pa leer:
LA ISLA
Aldous Huxley

Consiguió hacerlo con "Un mundo Feliz",; era de esperar que "La isla" no fuese menos: decepcionante. Y es una auténtica lástima que el libro se acabe convirtiendo en una decepción, pero así ocurre. ¿Por qué?
La historia comienza con Will Farnaby, náufrago que llega a una isla misteriosa donde, a través de las páginas del libro, se nos irá descubriendo una sociedad utópica que intenta mantenerse al margen del resto del mundo viviendo, no obstante, en paz y armonía con él. Pero existe un problema: en Pala (la isla de marras) hay petróleo... y una clase gobernante que está dispuesta a "cambiar" todo el modo de vida de la isla por el poder que ese petróleo supone. Mientras tanto, Will se verá involucrado en toda esta historia.
Vale, suena bien, ¿no? Suena cojonuda la historia, de hecho. Porque, además, la consistencia de la sociedad ideal que crea Huxley es tal que hasta podría parecer factible; el autor discurre sobre un montón de aspectos sociales "hilándolos" de tal manera que parece posible creer en esa estabilidad y felicidad y libertad y casi total ausencia de violencia y etc... ¿Problema? El problema es que, cuando uno lleva cien de las trescientas páginas del libro, ya intuye que la en principio enrollante trama va a ser secundaria, y que el libro va a ser un panfleto sobre la chachi-idea que ha tenido Huxley sobre una sociedad ideal. Y, efectivamente, el libro acaba convirtiéndose en una disertación filosófica pseudobudista sobre la manera de alcanzar la felicidad social... Vale, la lectura no estaría mal como tal, pero si uno pensase o supiese que es eso lo que va a leerse. Cuando uno -como yo por ejemplo- coge el libro esperando leer una "novela con trasfondo" (pero novela a fin de cuentas, leñe) y se encuentra con un panfleto en el que al final la trama queda en segundo plano y merece tan poca importancia que el autor apenas se molesta en esbozar un final consistente para ella, pues queda decepcionado.
Con todo y con eso, supongo que si uno coge el libro a sabiendas de lo que va a leerse realmente, está bien. Es más difícil inventar una utopía realista que no un futuro jodido y sórdido, y la verdad que las ideas de Huxley son dignas de admiración en ese sentido.
Mención especial a una curiosa sentencia del protagonista: "Soy el hombre que no acepta un sí por respuesta".
SIN NOTICIAS DE GURB
Eduardo Mendoza
Una historieta ligera y en clave de humor sobre dos extraterrestres que aterrizan en Barcelona. Uno de ellos (Gurb) se pierde en la ciudad. El otro nos cuenta en el libro, a modo de diario de viaje, la búsqueda de su compañero.
Una comedia de las de Mendoza, es decir, socarrona, sarcástica, ácida, a veces absurda, a veces tierna. Una lectura fácil y ligera, que se lee de una sentada con una sonrisa en la cara. Cierto es que tampoco es especialmente interesante, graciosa o trascendente. Pero tiene un "algo" que hace que merezca la pena leerla y que te deja con un buen sabor de boca cuando se acaba.
LEVIATÁN
Paul Auster
Paul Auster es uno de esos escritores de los que sólo con su escritura ya se disfruta, al margen de la novela. Al menos a mí así me pasa. Será por su carácter "intimista", su "sensibilidad con lo cotidiano" o por lo que cojón sea; el caso es que el tipo hace que te mantengas enganchado a sus libros y que estos casi se lean solos.
En este en concreto la historia ni siquiera es para tirar cohetes. Puede parecer en un principio que va a tener mucha enjundia; en realidad acaba siendo bastante sencilla (que no simple). Un tipo aparece muerto por la explosión de una bomba... de tal manera que la policía no sabe quién es al estar el cadáver completamente volatilizado. El narrador del libro, amigo íntimo de la persona que ha estallado, nos hará una especie de biografía sobre quién era ese tipo en realidad, antes de que la policía reconstruya los hechos y lo descubra, para que exista una versión realista de ese tipo al que seguramente la policía difame y tache de terrorista sin más ni más cuando descubra de quién se trata.
Es una novela que a fin de cuentas trata sobre los distintos tipos que habitan en nosotros mismos, las distintas cosas e ideas que puede hacer y tener una misma persona. Una novela que trata sobre las relaciones humanas, sobre el éxito y el fracaso, sobre el amor y la amistad, sobre la desesperación y la esperanza. Una novela que trasciende a su historia sin desvirtuarla, sino de una manera coherente y precisa y bella. Una novela de Auster, coñe, que es un puto crack. Y es un puto crack porque es capaz de contarte todo esto que he dicho sin emperogrullarse, sin hacerse tedioso o cansino, sin aburrir lo más mínimo. Al contrario, te invita a no dejar el maldito libro con su cojonuda forma de escribir, aunque lo que vendría a ser la trama principal sea, a fin de cuentas, lo de menos en el libro; sólo una excusa para leer acerca de los personajes que le insuflan vida e interés a la historia.
MECANOSCRITO DEL SEGUNDO ORIGEN
Manuel de Pedrolo

El fin de la humanidad a ocurrido. Unos platillos volantes han llegado a la tierra y han acabado con todos los mamíferos, incluido el ser humano. a excepción de aquellos que en el momento en que esto ocurre se encontraban bajo el agua... como la pareja protagonista: Alba, una muchacha de 14 años; y Dídac, un chaval de 9.
La pregunta es: ¿Será Alba la madre de la humanidad actual? (Hablamos de nosecuántoscientos de años después).
Bueno, pues aunque las premisas de las que parte son originales e interesantes, el libro tiene un fallo muy importante (para mí, claro). Y es la poca credibilidad que tienen los personajes. Dídac y Alba, dos niños a fin de cuentas, actuarán a lo largo del libro como dos héroes de acción si el momento lo requiere, como médicos de sangre extremadamente fría si la situación lo requiere, como niños asustados si la situación lo requiere, como responsables horticultores si la situación lo requiere, etc... Vamos, que los personajes acaban siendo como dos "recipientes" sin personalidad con los que el autor decide hacer lo que le viene en gana cuando le viene en gana.
Vale, el libro está claramente destinado a un público juvenil, y tiene mucha "gracia" en muchas cosas, tiene muchas ideas muy buenas. Pero se me acabó atragantando por eso: porque no me parecían unos personajes creíbles en ningún momento. Acaba convirtiéndose en una sucesión de ideas "originales y guays" del autor sobre una hipotética reconstrucción del mundo, que vale, son originales y a veces también "guays", pero vamos, supongo que me ha pillado mayor. Quizá de haberlo leído con dieciséis años me hubiera gustado más.
¡TIERRA, TIERRA!
Sándor Márai
El puto descubrimiento del verano: Sándor Márai. Un genial escritor húngaro, -desconocido para mí hasta este verano- que escribe de una manera sencillamente hermosa. Lo compararía, (en cuanto a manera de escribir) con un Herman Hesse pero siendo Sándor mucho más simple, sencillo y conciso en su exposición de ideas. Un tipo que puede perfectamente convertirse en uno de mis autores favoritos si, cuando lea más libros suyos, compruebo que sigue en esta misma línea.
En ¡Tierra, Tierra! Sándor nos cuenta la segunda parte de sus memorias (no he leído la primera, pero por lo visto no tienen nada que ver). Comienza con el escritor llegando a su casa de Hungría durante la Segunda Guerra Mundial, justo cuando entran las tropas comunistas en el país para luchar contra los nazis. Acaba con Sándor marchándose definitivamente de Hungría en 1948, dejando atrás una patria que ya no es la suya, que ha sido absorvida por un régimen terrible en el que, como el propio Sándor dice, "no sólo no se puede hablar libremente; tampoco se puede callar libremente".
Está dividido en tres partes claramente diferenciadas:
En la primera parte nos cuenta cómo el ejército comunista, en su lucha por Budapest (y por Hungría) contra los nazis, arrampla con todo y con todos los húngaros. Cómo el escritor vive, en su hogar en Kassa, (su pequeño pueblo natal), la invasión rusa. Cómo se ven obligados a alojar a soldados en sus hogares, cómo se ven sometidos al pillaje y a las vejaciones propias de la guerra. Cómo Sándor - que tiene una impresionante sensibilidad humana- trata de comprender a los soldados rusos, entender su cultura, su régimen, sus motivos. Nos cuenta, en definitiva, una visión "civil" de la segunda guerra mundial en la parte que le toca a Hungría. Y es acojonante el darse cuenta de la capacidad que tiene el hombre para hacer el mal aún sin ser, en realidad, malvado.
Entonces acaba el cerco de Budapest, los rusos han vencido a "los cruces flechadas" y Sándor "vuelve" a su hogar en Buda... una casa que está completamente destruida por la guerra y de la que apenas quedan los pocos restos que trata de salvar, un mueble un puñado de libros... Durante esta segunda parte del libro el escritor habla de cómo el régimen comunista empezó a extender sus insidiosos tentáculos por Hungría, haciendo del terror, el pillaje sistematizado y el sentimiento de indefensión individual una realidad diaria, cotidiana y palpable.
Así, después de la guerra y los nazis llegan los comunistas: «Los que llevaban los uniformes eran iguales porque hacían lo mismo: ejecutar el Terror con eficacia. [...] De nuevo se empezaba a perseguir en nombre de la Única Idea Salvadora.»
Finalmente, en la tercera y última parte del libro nos habla de sus viajes por la Europa occidental de la posguerra, una Europa indiferente ante la suerte de todos aquellos países satélite de Rusia que fueron absorvidos por la Unión Soviética y tratados según un régimen autoritario que no buscaba, precisamente, el bien de esos países satélite... Una vez que vuelve a Budapest, Sándor comprende que allí no sólo no "pinta nada" porque no es libre, sino que, además, su mero silencio avala ese régimen atroz. Y decide abandonar su patria para siempre, se marcha a un exilio voluntario para no volver nunca jamás.
Quizá lo peor que tiene el libro son los aires, casi siempre melancólicos, impotentes, derrotistas, de Sándor.
Lo mejor es sin duda su genuina visión del ser humano, su sensibilidad, su capacidad de juicio al margen de los prejuicios, su exquisita y precisa y preciosa manera de transmitir ideas.
Conclusión: tengo que leer más de este tipo.
EL CABALLERO INEXISTENTE
Italo Calvino
Sólo puedo decir: Calvino es un genio.
En "El caballero Inexistente" Calvino nos cuenta las aventuras y avatares de Agilulfo, un caballero del ejército de Carlomagno, que no existe. Tal cual. Se trata de una armadura hueca, de la que la voz llega clara y metálica, sin que haya nadie dentro.
Por momentos, (y joder ¡qué momentos!) parece que se está viendo uno de los desvaríos de cualquier película de los Monty Python, diálogos deliciosamente absurdos y divertidos, situaciones surrealistas... Y, sin embargo, todo el (bastante corto) libro encierra una serie de lecturas geniales sobre las diferencias entre el "ser" y el "creer que se es", entre las motivaciones humanas y lo que origina esas motivaciones, sobre la consciencia de la fuerza de uno mismo, etc...
Un librillo genial que no puedo menos que recomendar a todo el mundo. Otro tipo (Calvino) al que tengo que "coger por banda" y seguir leyendo. De momento ya tengo en lista "El vizconde demediado" y "El barón rampante". Dos libros que junto con este parece que completan una suerte de trilogía sobre la visión que Calvino tiene del individuo.
NARRACIONES Y LEYENDAS
Gustavo Adolfo Bécquer
El clásico libro del que a uno en el instituto le hacen leer un par de historias. El caso es que recordaba con bastante cariño los que me leí en su día (El Miserere y Rayo de Luna) y me dió por leerme todas las historietas, por curiosidad.
Bueno, pues sí, Bécquer es un gran escritor. Sus narraciones y leyendas son bonitas y están bastante bien. Tiene una pega, y es que todas las historias tratan, casi siempre, sobre amor, y vale, el tipo la verdad que no se hace "pastelarium", pero sí que "aburre" un poco el hecho de estar leyendo siempre historietas de amor.
Con todo y con eso, tiene un toque "Poe", pero al más puro estilo "Bécquer", que hace comprensible el que esté considerado como uno de los grandes. Ha sido un buen libro que retomar, en definitivas cuentas.
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Y ya está. Ahora queda ver si consigo, de una maldita vez, empezarme "El Quijote". Y terminar Sandman, que por "poblemas técnicos" al final no he podido leerlo este verano.
LA ISLA
Aldous Huxley

Consiguió hacerlo con "Un mundo Feliz",; era de esperar que "La isla" no fuese menos: decepcionante. Y es una auténtica lástima que el libro se acabe convirtiendo en una decepción, pero así ocurre. ¿Por qué?
La historia comienza con Will Farnaby, náufrago que llega a una isla misteriosa donde, a través de las páginas del libro, se nos irá descubriendo una sociedad utópica que intenta mantenerse al margen del resto del mundo viviendo, no obstante, en paz y armonía con él. Pero existe un problema: en Pala (la isla de marras) hay petróleo... y una clase gobernante que está dispuesta a "cambiar" todo el modo de vida de la isla por el poder que ese petróleo supone. Mientras tanto, Will se verá involucrado en toda esta historia.
Vale, suena bien, ¿no? Suena cojonuda la historia, de hecho. Porque, además, la consistencia de la sociedad ideal que crea Huxley es tal que hasta podría parecer factible; el autor discurre sobre un montón de aspectos sociales "hilándolos" de tal manera que parece posible creer en esa estabilidad y felicidad y libertad y casi total ausencia de violencia y etc... ¿Problema? El problema es que, cuando uno lleva cien de las trescientas páginas del libro, ya intuye que la en principio enrollante trama va a ser secundaria, y que el libro va a ser un panfleto sobre la chachi-idea que ha tenido Huxley sobre una sociedad ideal. Y, efectivamente, el libro acaba convirtiéndose en una disertación filosófica pseudobudista sobre la manera de alcanzar la felicidad social... Vale, la lectura no estaría mal como tal, pero si uno pensase o supiese que es eso lo que va a leerse. Cuando uno -como yo por ejemplo- coge el libro esperando leer una "novela con trasfondo" (pero novela a fin de cuentas, leñe) y se encuentra con un panfleto en el que al final la trama queda en segundo plano y merece tan poca importancia que el autor apenas se molesta en esbozar un final consistente para ella, pues queda decepcionado.
Con todo y con eso, supongo que si uno coge el libro a sabiendas de lo que va a leerse realmente, está bien. Es más difícil inventar una utopía realista que no un futuro jodido y sórdido, y la verdad que las ideas de Huxley son dignas de admiración en ese sentido.
Mención especial a una curiosa sentencia del protagonista: "Soy el hombre que no acepta un sí por respuesta".
SIN NOTICIAS DE GURB
Eduardo Mendoza
Una historieta ligera y en clave de humor sobre dos extraterrestres que aterrizan en Barcelona. Uno de ellos (Gurb) se pierde en la ciudad. El otro nos cuenta en el libro, a modo de diario de viaje, la búsqueda de su compañero.Una comedia de las de Mendoza, es decir, socarrona, sarcástica, ácida, a veces absurda, a veces tierna. Una lectura fácil y ligera, que se lee de una sentada con una sonrisa en la cara. Cierto es que tampoco es especialmente interesante, graciosa o trascendente. Pero tiene un "algo" que hace que merezca la pena leerla y que te deja con un buen sabor de boca cuando se acaba.
LEVIATÁN
Paul Auster
Paul Auster es uno de esos escritores de los que sólo con su escritura ya se disfruta, al margen de la novela. Al menos a mí así me pasa. Será por su carácter "intimista", su "sensibilidad con lo cotidiano" o por lo que cojón sea; el caso es que el tipo hace que te mantengas enganchado a sus libros y que estos casi se lean solos.En este en concreto la historia ni siquiera es para tirar cohetes. Puede parecer en un principio que va a tener mucha enjundia; en realidad acaba siendo bastante sencilla (que no simple). Un tipo aparece muerto por la explosión de una bomba... de tal manera que la policía no sabe quién es al estar el cadáver completamente volatilizado. El narrador del libro, amigo íntimo de la persona que ha estallado, nos hará una especie de biografía sobre quién era ese tipo en realidad, antes de que la policía reconstruya los hechos y lo descubra, para que exista una versión realista de ese tipo al que seguramente la policía difame y tache de terrorista sin más ni más cuando descubra de quién se trata.
Es una novela que a fin de cuentas trata sobre los distintos tipos que habitan en nosotros mismos, las distintas cosas e ideas que puede hacer y tener una misma persona. Una novela que trata sobre las relaciones humanas, sobre el éxito y el fracaso, sobre el amor y la amistad, sobre la desesperación y la esperanza. Una novela que trasciende a su historia sin desvirtuarla, sino de una manera coherente y precisa y bella. Una novela de Auster, coñe, que es un puto crack. Y es un puto crack porque es capaz de contarte todo esto que he dicho sin emperogrullarse, sin hacerse tedioso o cansino, sin aburrir lo más mínimo. Al contrario, te invita a no dejar el maldito libro con su cojonuda forma de escribir, aunque lo que vendría a ser la trama principal sea, a fin de cuentas, lo de menos en el libro; sólo una excusa para leer acerca de los personajes que le insuflan vida e interés a la historia.
MECANOSCRITO DEL SEGUNDO ORIGEN
Manuel de Pedrolo

El fin de la humanidad a ocurrido. Unos platillos volantes han llegado a la tierra y han acabado con todos los mamíferos, incluido el ser humano. a excepción de aquellos que en el momento en que esto ocurre se encontraban bajo el agua... como la pareja protagonista: Alba, una muchacha de 14 años; y Dídac, un chaval de 9.
La pregunta es: ¿Será Alba la madre de la humanidad actual? (Hablamos de nosecuántoscientos de años después).
Bueno, pues aunque las premisas de las que parte son originales e interesantes, el libro tiene un fallo muy importante (para mí, claro). Y es la poca credibilidad que tienen los personajes. Dídac y Alba, dos niños a fin de cuentas, actuarán a lo largo del libro como dos héroes de acción si el momento lo requiere, como médicos de sangre extremadamente fría si la situación lo requiere, como niños asustados si la situación lo requiere, como responsables horticultores si la situación lo requiere, etc... Vamos, que los personajes acaban siendo como dos "recipientes" sin personalidad con los que el autor decide hacer lo que le viene en gana cuando le viene en gana.
Vale, el libro está claramente destinado a un público juvenil, y tiene mucha "gracia" en muchas cosas, tiene muchas ideas muy buenas. Pero se me acabó atragantando por eso: porque no me parecían unos personajes creíbles en ningún momento. Acaba convirtiéndose en una sucesión de ideas "originales y guays" del autor sobre una hipotética reconstrucción del mundo, que vale, son originales y a veces también "guays", pero vamos, supongo que me ha pillado mayor. Quizá de haberlo leído con dieciséis años me hubiera gustado más.
¡TIERRA, TIERRA!
Sándor Márai
El puto descubrimiento del verano: Sándor Márai. Un genial escritor húngaro, -desconocido para mí hasta este verano- que escribe de una manera sencillamente hermosa. Lo compararía, (en cuanto a manera de escribir) con un Herman Hesse pero siendo Sándor mucho más simple, sencillo y conciso en su exposición de ideas. Un tipo que puede perfectamente convertirse en uno de mis autores favoritos si, cuando lea más libros suyos, compruebo que sigue en esta misma línea.En ¡Tierra, Tierra! Sándor nos cuenta la segunda parte de sus memorias (no he leído la primera, pero por lo visto no tienen nada que ver). Comienza con el escritor llegando a su casa de Hungría durante la Segunda Guerra Mundial, justo cuando entran las tropas comunistas en el país para luchar contra los nazis. Acaba con Sándor marchándose definitivamente de Hungría en 1948, dejando atrás una patria que ya no es la suya, que ha sido absorvida por un régimen terrible en el que, como el propio Sándor dice, "no sólo no se puede hablar libremente; tampoco se puede callar libremente".
Está dividido en tres partes claramente diferenciadas:
En la primera parte nos cuenta cómo el ejército comunista, en su lucha por Budapest (y por Hungría) contra los nazis, arrampla con todo y con todos los húngaros. Cómo el escritor vive, en su hogar en Kassa, (su pequeño pueblo natal), la invasión rusa. Cómo se ven obligados a alojar a soldados en sus hogares, cómo se ven sometidos al pillaje y a las vejaciones propias de la guerra. Cómo Sándor - que tiene una impresionante sensibilidad humana- trata de comprender a los soldados rusos, entender su cultura, su régimen, sus motivos. Nos cuenta, en definitiva, una visión "civil" de la segunda guerra mundial en la parte que le toca a Hungría. Y es acojonante el darse cuenta de la capacidad que tiene el hombre para hacer el mal aún sin ser, en realidad, malvado.
Entonces acaba el cerco de Budapest, los rusos han vencido a "los cruces flechadas" y Sándor "vuelve" a su hogar en Buda... una casa que está completamente destruida por la guerra y de la que apenas quedan los pocos restos que trata de salvar, un mueble un puñado de libros... Durante esta segunda parte del libro el escritor habla de cómo el régimen comunista empezó a extender sus insidiosos tentáculos por Hungría, haciendo del terror, el pillaje sistematizado y el sentimiento de indefensión individual una realidad diaria, cotidiana y palpable.
Así, después de la guerra y los nazis llegan los comunistas: «Los que llevaban los uniformes eran iguales porque hacían lo mismo: ejecutar el Terror con eficacia. [...] De nuevo se empezaba a perseguir en nombre de la Única Idea Salvadora.»
Finalmente, en la tercera y última parte del libro nos habla de sus viajes por la Europa occidental de la posguerra, una Europa indiferente ante la suerte de todos aquellos países satélite de Rusia que fueron absorvidos por la Unión Soviética y tratados según un régimen autoritario que no buscaba, precisamente, el bien de esos países satélite... Una vez que vuelve a Budapest, Sándor comprende que allí no sólo no "pinta nada" porque no es libre, sino que, además, su mero silencio avala ese régimen atroz. Y decide abandonar su patria para siempre, se marcha a un exilio voluntario para no volver nunca jamás.
Quizá lo peor que tiene el libro son los aires, casi siempre melancólicos, impotentes, derrotistas, de Sándor.
Lo mejor es sin duda su genuina visión del ser humano, su sensibilidad, su capacidad de juicio al margen de los prejuicios, su exquisita y precisa y preciosa manera de transmitir ideas.
Conclusión: tengo que leer más de este tipo.
EL CABALLERO INEXISTENTE
Italo Calvino
Sólo puedo decir: Calvino es un genio.En "El caballero Inexistente" Calvino nos cuenta las aventuras y avatares de Agilulfo, un caballero del ejército de Carlomagno, que no existe. Tal cual. Se trata de una armadura hueca, de la que la voz llega clara y metálica, sin que haya nadie dentro.
Por momentos, (y joder ¡qué momentos!) parece que se está viendo uno de los desvaríos de cualquier película de los Monty Python, diálogos deliciosamente absurdos y divertidos, situaciones surrealistas... Y, sin embargo, todo el (bastante corto) libro encierra una serie de lecturas geniales sobre las diferencias entre el "ser" y el "creer que se es", entre las motivaciones humanas y lo que origina esas motivaciones, sobre la consciencia de la fuerza de uno mismo, etc...
Un librillo genial que no puedo menos que recomendar a todo el mundo. Otro tipo (Calvino) al que tengo que "coger por banda" y seguir leyendo. De momento ya tengo en lista "El vizconde demediado" y "El barón rampante". Dos libros que junto con este parece que completan una suerte de trilogía sobre la visión que Calvino tiene del individuo.
NARRACIONES Y LEYENDAS
Gustavo Adolfo Bécquer
El clásico libro del que a uno en el instituto le hacen leer un par de historias. El caso es que recordaba con bastante cariño los que me leí en su día (El Miserere y Rayo de Luna) y me dió por leerme todas las historietas, por curiosidad.Bueno, pues sí, Bécquer es un gran escritor. Sus narraciones y leyendas son bonitas y están bastante bien. Tiene una pega, y es que todas las historias tratan, casi siempre, sobre amor, y vale, el tipo la verdad que no se hace "pastelarium", pero sí que "aburre" un poco el hecho de estar leyendo siempre historietas de amor.
Con todo y con eso, tiene un toque "Poe", pero al más puro estilo "Bécquer", que hace comprensible el que esté considerado como uno de los grandes. Ha sido un buen libro que retomar, en definitivas cuentas.
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Y ya está. Ahora queda ver si consigo, de una maldita vez, empezarme "El Quijote". Y terminar Sandman, que por "poblemas técnicos" al final no he podido leerlo este verano.
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